El Monopol Music Festival ha vuelto a convertir a Las Palmas de Gran Canaria en epicentro de la creación sonora contemporánea. En su duodécima edición, el encuentro no solo reafirma su vocación ecléctica, sino que también abraza con fuerza los discursos más incómodos y necesarios del panorama actual.

Entre todas las propuestas, brilló con luz propia Samantha Hudson, icono indiscutible de la contracultura y voz afilada de la generación Z. La artista aterrizó en la isla con Música para muñecas, un proyecto tan provocador como íntimo que rinde homenaje a la comunidad LGTBIQ+ desde la experiencia de una disidencia de género que transita —sin pedir permiso— entre el deseo, la herida y la ciudad.

Reportaje Fotográfico Completo Aquí

El directo, cargado de ironía, electrónica y performance, tuvo incluso su momento de tensión cuando un problema con el vestuario interrumpió brevemente el show. Fiel a su estilo irreverente, Hudson lanzó al público: “¿Queréis que siga en tetas? La vestimenta me ha dado problemas en toda la gira”. La respuesta fue inmediata: una ovación cerrada que convirtió el incidente en otro acto de complicidad colectiva. El concierto continuó sin fisuras, consolidándose como uno de los grandes momentos del festival.

El cartel de este año confirmó la diversidad como seña de identidad del evento, reuniendo nombres como Alizzz, Raül Refree, Niño de Elche y Compota de Manana, junto al talento local de Pumuky, Lajalada, Silde y Alba Gil Aceytuno.

Más que un festival, el Monopol se consolida como un espacio donde la música dialoga con la identidad, la política y la emoción. Y en ese escenario, Samantha Hudson no actúa: irrumpe, sacude y deja huella.

Please follow and like us:
Facebook
Instagram