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Inmigración: facilitan procesos de asilo en frontera Sur

Univisión Noticias destaca hoy que: El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la cancelación de reglas vigentes desde 2019 que facultaban a las autoridades federales limitar la cantidad de solicitantes de asilo en la frontera con México.

La revocación de las políticas, que formaban parte de la ‘tolerancia cero’ del expresidente Donald Trump, se ajustan a la política migratoria del presidente Joe Biden, enfocada en la restitución del debido proceso y el trato respetuoso a los inmigrantes.

La anulación se hizo por medio de un memorando firmado por Troy Miller, jefe interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), agencia federal bajo cuyo mando opera la Patrulla Fronteriza.

Las reglas anuladas otorgaban poderes extraordinarios a los agentes federales de inmigración para evaluar y rechazar casos de asilo bajo una política conocida como “de medición”.

La autoridad concedida permitía restringir el número de extranjeros que podían legalmente pedir asilo legalmente en los puertos de entrada, un derecho severamente limitado por el gobierno anterior siendo que se trata de un recurso legal disponible.

La práctica de “medir” las peticiones en la frontera por parte de los agentes del CBP comenzó a usarse durante el segundo gobierno de Barack Obama como herramienta para contener la crisis migratoria en la frontera tras la llegada, en 2014, de miles de extranjeros en busca de asilo.

Durante el gobierno de Trump (enero de 2017 a enero de 2021) la política fue ampliada, lo que causó que miles de peticionarios de asilo esperaran en el norte de México hasta que sus nombres aparecieran en listas para presentarse en la frontera y presentar sus casos de asilo.

El memorando

En el memorando Miller detalla que se trata de una “guía actualizada” para la gestión y el procesamiento de los no ciudadanos (indocumentados) que, sin los documentos adecuados, se presenten en los puertos de entrada terrestres a lo largo de la frontera suroeste, incluidos aquellos que pueden estar buscando protección en los Estados Unidos”.

Agrega que se rescinde y reemplaza el memorando del 27 de febrero de 2019 basada en prioridades gestión, así como los memorandos de Operaciones de Campo del CBP el 27 de abril de 2018 y el memorando del 30 de abril de 2020.

El jefe interino del CBP dijo además que “la capacidad de procesar a los no ciudadanos indocumentados de manera oportuna se ve afectada por una amplia gama de factores, incluidas las limitaciones de personal, la infraestructura obsoleta y, de manera significativa en este momento, la pandemia del COVID-19”.

Precisó además que la pandemia “tiene un procesamiento y
capacidad de retención basada en protocolos para proteger la fuerza laboral, a los no ciudadanos y el público estadounidense”.

El documento también advierte que, de acuerdo con las recomendaciones de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC), sigue vigente en la frontera el Título 42 del Código de Estados Unidos, medida de salud pública que seguirá siendo implementada “según corresponda”.

Aunque las reglas impuestas por Trump hayan sido eliminadas, el documento de Miller señala que la capacidad de procesar a los no ciudadanos indocumentados “debe tener en cuenta otras prioridades vitales, incluida nuestra misión de proteger la seguridad pública y la seguridad nacional, así como la interceptación del flujo de narcóticos y contrabando, y facilitar el comercio y los viajes lícitos”.

“Incluso antes de la pandemia del COVID-19, la capacidad de procesamiento era limitada debido a los crecientes
volúmenes de comercio y viajes lícitos”.

El CBP dijo que, durante los cinco años anteriores a la pandemia, se procesaron, en promedio, 326 individuos inadmisibles cada día en los puntos de interés en todo el territorio del suroeste (frontera con México), y que al mismo tiempo los agentes federales detuvieron, en promedio, un número mucho mayor: 1,266 individuos cada día”.

El memorando indica además que se instruyó a los agentes de la frontera “a considerar y tomar medidas apropiadas, según sea factible desde el punto de vista operativo, para aumentar la capacidad de procesar a los no ciudadanos en los puntos de interés de la frontera suroeste, incluidos aquellos que pueden estar buscando asilo y otras formas de protección”. Miller también dijo que la agencia colaborará con las organizaciones no gubernamentales interesadas y de derechos civiles en el proceso de mejorar el proceso de asilo en la frontera. Pero advirtió que para conseguirlo se requiere que los no ciudadanos “presenten información por adelantado para ser

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