Durante años, los cazadores del Grial han especulado con que la reliquia más importante de la cristiandad podría ser uno de los cálices que se encuentran en iglesias y museos de todo el mundo. Hay varios candidatos. En particular, dos destacan sobre el resto. En primer lugar, el Santo Cáliz, conservado en un relicario espectacular en la catedral de Valencia. La propia web del templo afirma: “Tanto por los datos arqueológicos como por el testimonio de la tradición y los documentos que se poseen, es completamente verosímil que este hermoso vaso estuviera en las manos del Señor en la víspera de su Pasión”.