Mundo Kuropa

La Cena de Navidad

Si tuviera que elegir la frase “Trending Topic” por éstos días, sin dudas la ganadora sería,..“cómo se fue el año”. Si señores, se fue el año y ya tenemos las fiestas a la vuelta de la esquina.
Basta con acercarse a un centro comercial para ver el comienzo de la locura navideña, gente eligiendo su arbolito,
probando las luces, adornos y regalos dominan el paisaje. Y por más que la tecnología se adueñó de la Navidad, que las luces de LED, brillan más y gastan menos, que la electrónica domina los estantes de las casas de juguetes, que podemos seguir por internet el recorrido de Papá Noel desde el Polo norte como si fuese un contenedor chino. Hay algo que no cambia con el correr de los años; La Cena de Navidad!!

Es que, es inevitable cuando se acercan éstas fechas no entrar en el ritual que significa, planificar, preparar, organizar, la cena de nochebuena,…(todo un stress)! “Que la hacemos en casa, no, mejor en lo de los tíos, peroo también podemos ir todos a la casa de tus padres”; El lugar elegido era ya motivo de una cumbre de presidentes.
Eligieron el lugar?…muy bién!!! Ahora falta saber el menú y quién se encarga de las bebidas, los postres, los petardos, y hasta tener plan A,B y C en caso que llueva, (parecía tan fácil)!
Independientemente de donde estemos ahora, es inevitable traer a la memoria cuando éramos niños, y la magia de ésa noche!

Yo vivía en una vieja casa, de ésas con zaguán, trayecto laargo hasta el comedor, claraboya de ésas que se abrían, y de un solo lado los cuartos. El arbolito estaba a la entrada, y a falta de chimenea, dejaban abierta la claraboya, “para que por allí baje Papá Noel”, (sé que estarán preguntandose, qué pasaba si llovía),pues no lo se, nunca llovió en Navidad.
Lógicamente, el “ritual” comenzaba para nosotros ni bién íban llegando los abuelos, primos y hasta algún vecino que venía a saludar (y ya de paso se tomaba algún drinkito, para entrar en ambiente), jee!!.Pero no crean que era todo un cuento de Hadas, yo le tenía terror a la infaltable tía gorda, que veíamos un par de veces al año y que al llegar me apretaba los cachetes de la cara mientras le preguntaba a mi madre,..”cómo creció el nene, no lo puedo creer”, (y mis cachetes eran los que no podían creer lo que estaba pasando), para rematar atrás venía el esposo, (mi tío), que no conforme con la agresión de su esposa me daba una bofetada al grito de,..“qué hacés campeón”!!

Realmente no me quejo de que me apretaran la cara, después de todo yo solo tenía 8 años, y no los veía casi nunca, el problema era cuando lo seguían haciendo y yo ya tenía 16,…increíble!!.Pero volviendo a ésa época, se comía como si el cometa Halley decidiera cambiar su órbita y apuntar derecho, (no solo al planeta Tierra,….sinó a mi casa)!!!
Las típicas frases; “Qué lindo verlos”, “qué bién la estamos pasando”, “tocale timbre al vecino y que nos preste 3 sillas”, todo matizado con el abuelo que después de la cuarta copa de vino, agarraba la guitarra y no teníamos nada que envidiarle al Festival de Viña del Mar, pero, “familia es familia, dijera Rubén Blades.
A las 12 de la noche se hacía la pausa para brindar, Felíz Navidad!!…mientras hábilmente mi padre nos llevaba a ver los fuegos artificiales que se tiraban en el barrio, y así darle tiempo a Papá Noel para que baje por la claraboya y nos deje los regalitos en el árbol. Nunca nos preguntábamos si en verdad bajaba por ahí, lo importante para nosotros era ver que nos había traído. Ahí si, mientras abríamos los paquetes, los demás, (que ya habían brindado), terminaban de cenar jurando que el lunes empezaban la dieta,…mientras venía el postre!! Era parte de la cultura, ahora pienso en todo lo que comíamos, (más apropiado para el invierno del norte que para el caluroso verano de Montevideo), en fin!!

Mientras el abuelo ya íba por el segundo disco, nosotros despues de la una salíamos a saludar, y a pesar de haber cenado como si se acabara el mundo, ojo con no sentarse a la mesa del vecino cuando pasábamos, éra obligatorio e imposible negarse a “comer algo”. Todo matizado con el vecino de al lado, que después de brindar por todo lo que se le pasaba por la cabeza, no tenía mejor idea que tirar petardos, (imposible distinguir a ésa hora y en ése estado, si las cañitas voladoras se tiraban hacia arriba o hacia abajo)!!!
Los tiempos cambian, las luces del arbolito ya son de LED y no se queman a cada rato, a las 12 nos enojamos cuando nuestro celular está colapsado y es imposible llamar a saludar, (con suerte un whatsapp), lo criticábamos pero extrañamos los recitales del abuelo, el fuego cruzado del vecino borracho y sus cañitas voladoras. Papá Noel ahora es “Santa”, y no hace falta imaginarlo el 24 de noche bajando por la claraboya, porque está todo el día en vivo y en directo en el shopping, después de años de terapia, perdonamos a la “tía gorda”que nos apretaba los cachetes de la cara, y por suerte no se perdió esa linda costumbre de juntarse a cenar en Navidad.

A pesar de los problemas, a pesar de las distancias, daríamos todo, pero todoo, por volver a escuchar al abuelo cantando, a la tía apretándonos la cara, al vecino tirando petardos para todos lados, y ya no esperar los regalos de Santa,…porque sin dudas, el mejor regalo és y siempre será,….que no haya sillas vacías!

Felíz Navidad para todos!!!

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Comments
  1. Julio

    3 semanas ago

    Así lo vivimos mis hermanos y yo Totalmente con mis padres. Hoy mi padre ya no está.Pero mi madre(padre y madre a la vez) con 89 años está bella cada día más y siempre recordando con alegría esos momentos vividos!!!
    ABRAZOS

  2. Javier Kuropatwa

    2 meses ago

    Gracias María!!

  3. Maria

    4 meses ago

    Excelente, muy emotivo.