Viajes

Cuando p’al norte me voy Arica – Tacna

Fuimos muy bien recibidos y nos asignaron un cuarto que daba a un patio,
y el calor húmedo no nos dejaba dormir a pesar del tremendo cansancio que teníamos. Al día siguiente, decidimos avanzar un poco más en nuestra aventura, pero en vez de “hacer dedo”, nos fuimos a la Terminal de Buses de Arica buscando un medio de transporte que nos llevara rápido y seguros hasta Tacna, Perú. Así fue como encontramos un minibús de la empresa Adsubliata, que fue en la línea en la que decidimos viajar los 56 kilómetros que separan Arica de Tacna. Mientras esperábamos la salida, se me acercó un señor para pedirme el favor de llevarle un paquete de ropa para luego devolvérselo en Perú, porque él, supuestamente, tenía exceso de equipaje y como vio que nosotros no llevábamos nada en las manos, éramos una buena alternativa para sus propósitos. Como no vi ningún problema (era primera vez que cruzaba la frontera norte), acepté su pedido y me quedé con una bolsa que parecía de ropa. El problema fue que en el control fronterizo chileno de Chacalluta, el señor que me había pedido el favor, fue bajado del bus por la Policía y parecía que lo habían dejado detenido. Por supuesto que esto me afligió mucho, porque me había quedado, supuestamente, como dueño de un paquete que ni siquiera sabía exactamente lo que tenía. Seguimos hacia Perú sin este pasajero y luego de cruzar la frontera, paramos en el Control fronterizo peruano de Santa Rosa.

Ya no sabía que iba a hacer con este paquete y nos pareció que lo más lógico era quedarnos con él. Al minuto de haber reanudado la marcha hacia Tacna, el bus hizo una breve y rápida detención en medio del camino y  ………. magia !!!!   De la nada se subió de vuelta el dueño del paquete que, al parecer,presintió que nos quedaríamos con el paquete, porque me lo pidió de mala manera y con cara de enojado. De todas maneras, no le dimos importancia, se lo devolvimos y seguimos viaje hasta llegar a Tacna. Como la intención era conocer en pocas horas algo de esta hermosa e histórica ciudad, nos pusimos a caminar hasta llegar a la central Avenida Bolognesi en busca de algún cambista que nos proveyera de soles peruanos para comprarnos algo y el pasaje de regreso a Arica.  No tuvimos que buscar mucho hasta que conseguimos nuestro propósito en el boulevard de esta avenida, y después de eso, caminamos por el centro de la ciudad, sacamos unas pocas fotos, entramos en un mercado muy particular donde lo que más me llamó la atención, fueron unos pollos colgando que yo juraría, por el tamaño y contextura, eran realmente palomas. Estuvimos caminando esas estrechas y coloniales calles por un par de horas hasta que regresamos a la Estación de Ómnibus de Tacna para regresar a Arica a la casa de mi tío Rolando. Al regresar, me pareció de una gran belleza arquitectónica el cuartel de la Aduana peruana de Santa Rosa, que tenía líneas coloniales, estaba pintada de blanco y la bandera peruana que es roja blanca roja, hacia un hermoso contraste con el albo edificio y de fondo la aridez del Desierto.

CONTINUARA

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Comments
  1. Abogados

    2 años ago

    Joder, no creo haber leido una cosa tan maravillosa y original nunca antes, gracias por tomarte el tiempo de escribirlo =)

    • James Olsen

      2 años ago

      Aunque no lo creas, si me funciona la memoria todavia para recordar episodios imborrables de mi vida, que trato de vaciarlos aqui con mucho cariño y responsabilidad. Estoy muy agradecido de ti y todos los que se toman el tiempo de leer y entretenerse con estos temas que son parte de mi historia y vida real.
      Gracias, muchas gracias !!!