Nuestro viaje

Cuando mis amigos me vieron casi al borde del desmayo, le preguntaron a Gladys que es lo que se podía hacer, porque se estaba transformando en una situación inmanejable para ellos, y para mí también. Inmediatamente, me tomaron entre varios dándome apoyo para caminar, porque ya a esas alturas no me podía sostener en pie.